| Proyecto1 | Proyecto2 | Congreso | Congreso2 | Congreso3 | | | | PROYECTO DE LEY POR LA CUAL SE CREA EL SISTEMA NACIONAL DE PREVENCIÓN INTEGRAL DEL CONSUMO DE SUSTANCIAS PSICOACTIVAS (SPA), SE ESTABLECE SU DIRECCIÓN Y SE DICTAN OTRAS DISPOSICIONES. | I.- ANTECEDENTES
Desde la década de los años setenta (1972), Colombia ha venido construyendo un proceso cada vez más sólido y coherente para hacer frente a la problemática de las drogas en sus manifestaciones de producción, tráfico y consumo, siempre dándole, en la práctica, una mayor importancia a las acciones referidas al control, la represión e interdicción.
Sobre las acciones que han adelantado el Estado y los particulares en relación con la prevención integral, el doctor Augusto Pérez Gómez señala:
"No puede decirse, sobre la base de la evolución que se observa en el fenómeno del consumo de SPA en Colombia, que haya motivos para mostrarse optimistas en lo que concierne al futuro. Pero tampoco hay que ser excesivamente pesimistas, pues en los últimos años ha habido una indudable toma de conciencia de un buen sector de la población sobre la magnitud del problema que se cierne sobre nuestra juventud y, en último término, sobre el destino del país como un todo. El Estado y numerosos grupos de particulares han iniciado acciones concretas dirigidas a desarrollar estrategias de prevención que le proporcionen a los padres de familia, los maestros y otros adultos responsables de la educación de las futuras generaciones, medios para enfrentar efectivamente la cuestión del consumo de sustancias psicoactivas ".
En el "Simposio Internacional de Coca y Cocaína", realizado por la Universidad de los Andes en 1996, en una de las exposiciones se hizo referencia a los antecedentes de la prevención y se señalaron los años 1973 y 1974 como importantes desde el punto de vista de intervención de Colombia alrededor de la problemática de la droga, con la participación en la creación del Acuerdo Suramericano de estupefacientes y Psicotrópicos - ASEP.
"Es justamente en esta época en la cual el Gobierno colombiano asume el problema de la droga y estructura una serie de programas y proyectos dirigidos más desde la mirada del tratamiento y la rehabilitación a través del Ministerio de Salud y desde el Ministerio de Justicia a través del control y la represión. Durante esta década al decir del psicólogo Luis Angel Parra Garcés (1994): "las acciones de tipo represivo antes puntuales, adquirieron en este lapso el carácter de operaciones armadas envolventes, orientadas a la erradicación de cultivos, incautación de sustancias y apresamiento o muerte de traficantes menores, debido en gran parte al desarrollo creciente de la producción y consumo de la marihuana".
Durante todo este periodo los hechos de violencia, delincuencia y consumo se incrementan notablemente, hasta el punto que se decide por parte del Gobierno iniciar una "campaña" de prevención liderada por el Ministerio de Salud en coordinación con el Ministerio de Educación y de Justicia.
Para el inicio de la década de los 80, se lleva a cabo la Conferencia Internacional sobre el Impacto de las Drogas en la Sociedad (septiembre 26 y 27 de 1983) organizada por la Academia Nacional de Medicina, los Ministerios de Justicia, Salud y Educación y la Embajada de Estados Unidos, y al decir de Pérez (1994) en su libro "Sustancias Psicoactivas: Historia del Consumo en Colombia", esta conferencia marca un momento decisivo en la toma de posición por parte de las entidades gubernamentales, para dar paso a lo que se denominó "Plan Nacional de Prevención de la Drogadicción".
Es así como en el año 1984 el Estado colombiano asume en forma clara y decidida diferentes compromisos en el plano nacional como internacional, contando con la asesoría de las Naciones Unidas a través de UNFDAC (Fondo de las Naciones Unidas para el Control del Abuso de Drogas) y estructura una serie de programas y proyectos desde diferentes instituciones con el propósito de erradicar los factores que favorecen la aparición de algunos de estos problemas. Así, se estructuró el Plan Nacional de Prevención y Control del Problema de las Drogas."
Colombia ha ocupado un papel de liderazgo en el contexto internacional, especialmente en América Latina, frente a la prevención integral del consumo de sustancias psicoactivas. Se tiene una amplia experiencia y una base filosófica, conceptual, teórica, metodológica y de estrategia en materia de prevención, tratamiento, rehabilitación y reinserción social frente al consumo de sustancias psicoactivas (SPA).
Las universidades, las organizaciones no gubernamentales, las asociaciones y las secretarías de educación municipales y departamentales, han desarrollado programas de prevención. Sin embargo, se evidencia un incremento de la demanda, que obliga a la sociedad colombiana a comprometerse real y efectivamente en la búsqueda de alternativas para solucionar el problema del consumo de sustancias psicoactivas (SPA).
Con la creación del Programa Presidencial Rumbos, la Presidencia de la República asumió como una de las prioridades la prevención integral del consumo de sustancias psicoactivas y se aspira a convertirla en asunto de Estado con el proyecto de ley que crea el Sistema Nacional de Prevención Integral.
II .- JUSTIFICACIÓN
Frente a la complejidad que encierra el problema de las drogas, se hace necesario separar campos de acción por lo menos en dos frentes: el que se refiere a los delitos de tráfico ilícito de drogas y delitos conexos, y el del consumo.
Si bien Colombia no es sólo un país productor sino consumidor de sustancias psicoactivas, el Gobierno colombiano ha planteado la necesidad de que los países con mayores índices de consumo se comprometan seriamente en trabajar ese frente y no solamente estigmaticen a los productores. En realidad el compromiso mundial debe ser dirigido en los dos campos: atacar tanto la oferta (producción y tráfico), como el consumo.
Es evidente que el tratamiento de los dos frentes señalados, delito y consumo, debe ser diferente por tener sus propias concepciones, principios y orientaciones. Mientras que el primero compete al campo de la política criminal y su manejo está confiado preferiblemente a expertos penalistas, el segundo exige conocimientos y experiencias de comportamiento humano que compete a profesionales de las ciencias de la salud, las ciencias humanas, de la comunicación y; fundamentalmente, a especialistas en las áreas de ciencias de la educación y la psicología.
Se requieren políticas de Estado en materia de prevención. Es en este contexto en el que se ubica el proyecto del Sistema Nacional Prevención Integral del Consumo de Sustancias Psicoactivas.
El Gobierno nacional pretende con este proyecto de ley fomentar un trabajo armónico y un claro compromiso de las entidades públicas, privadas, organismos no gubernamentales entre los cuales se encuentran organizaciones, asociaciones y grupos de la sociedad civil, interesados en lograr una mejor calidad de vida de los colombianos en una sociedad libre de sustancias psicoactivas. Esta visión futurista involucra a expertos, familia y comunidades científicas y académicas.
Con preocupación se observa que cada vez el consumo se inicia desde edades más tempranas. En efecto, el problema del consumo de sustancias psicoactivas afecta en especial a la niñez y la juventud por ser los más vulnerables. Ello exige una política de Estado que comprometa a toda la población con la prevención integral.
No es posible seguir abordando la problemática de las drogas solamente desde la óptica del conflicto: la prevención, el tratamiento, la rehabilitación y la reinserción social deben ser vistos con una perspectiva de desarrollo integral humano.
El proyecto de ley se sustenta en una serie de conceptos, principios y enfoque sobre la forma de abordar la problemática de las drogas. Al respecto es pertinente lo expuesto por el psicólogo Luis Angel Parra al concebir la prevención como "la capacidad que posee el ser humano y su grupo social para anticipar (pre-ver, pre-venir) y para asumir riesgos (aventurar) frente a la posible presencia de hechos que les pueden ocasionar bienestar o daño, permitiéndoles así crear o fortalecer, con antelación y en forma participativa, los conocimientos, actitudes, estrategias, habilidades, valores y acciones, que les ayudarán a impedir o minimizar el daño previsto o a fortalecer el logro del bienestar esperado".
"Si se entiende -continúa Parra- que el problema es uno, aunque sean múltiples sus manifestaciones; si se comprende que su abordaje debe ser transdisciplinario, suprasectorial, intersectorial y participativo; si se acepta que es un problema cuyo principal protagonista es el ser humano y su grupo social, y no las leyes de la oferta y la demanda o la relación comercial de productores y consumidores, necesariamente se tienen que plantear políticas y planes que, centrados en el desarrollo humano, aborden, en forma integral, la prevención, el control y la reinserción social a través de cada uno de los procesos mencionados, interviniendo a la vez en los factores o causas que favorecen su aparición y mantenimiento, como sobre aquellos que los impiden y, por lo tanto, frente a cada una de sus manifestaciones".
En el proyecto de ley se insiste en la prevención integral por lo cual es prudente entender que se caracteriza por ser, en concepto del psicólogo, "Una propuesta que invita a preguntar siempre por el quienes somos. Una idea que orienta y estimula procesos de afirmación y desarrollo personal y social, conducentes a la formulación de un proyecto de vida. Una metodología que trabaja en la inclusión más que en la segregación. Una invitación a construir metas vitales basadas en las potencialidades, más que a detectar en forma temprana problemas y riesgos. Un proceso que trabaja con la idea de interlocutores del quehacer preventivo, más que con la población beneficiaria. Un tomar en serio sueños, fantasías y sentimientos del ser humano. Un hecho recíproco que cambia conductas y construye relaciones. Una práctica de creación cultural, más que un discurso. Una acción encaminada a operar en las condiciones que hacen posible y real el fenómeno, antes que en sus consecuencias. Un trabajo de desarrollo comunitario local, más que una labor individualizada y centralizada; un proceso que no niega, sino que afirma; que induce a promoverse, más que a defenderse."
Por otra parte, el proyecto de ley se encuentra acorde con la sentencia proferida por la Corte Constitucional en mayo de 1994, que estima necesaria la atención del problema del consumo de drogas por parte del Estado en cuanto concierne a educación y prevención.
Cabe destacar que el Programa Presidencial RUMBOS fue creado sin generar nuevos costos de funcionamiento en el departamento Administrativo de la Presidencia de la República y con este proyecto de ley se pretende darle carácter permanente.
III.- OBJETIVOS
El proyecto de ley sobre prevención tiene los siguientes objetivos:
· Separar los organismos dedicados a la represión del delito de tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas y sus delitos conexos de los que atienden la prevención integral, el tratamiento y la rehabilitación de los consumidores de sustancias psicoactivas (SPA), para crear el Sistema Nacional de Prevención Integral.
· Crear el Consejo Nacional de Prevención Integral encabezado por el Presidente de la República o su delegado, y darle permanencia al Programa Presidencial RUMBOS que formará parte del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República.
· Individualizar la política preventiva del consumo de sustancias psicoactivas.
·
· Dotar de instrumentos legales a los organismos que tienen entre sus funciones la prevención integral del consumo de sustancias psicoactivas.
· Afianzar la descentralización administrativa, sobre la base de políticas unificadas de prevención del consumo de sustancias psicoactivas.
· Comprometer a los funcionarios públicos responsables de la dirección de entes territoriales y locales, en un trabajo mancomunado en relación con la prevención integral del consumo de sustancias psicoactivas.
· Establecer mecanismos de cooperación entre los entes gubernamentales y no gubernamentales para la prevención integral del consumo de sustancias psicoactivas y definir competencias para el trabajo de cooperación internacional relacionado con éstas.
· Establecer una organización moderna y eficiente que responda a las necesidades del país en materia de prevención integral del consumo de sustancias psicoactivas.
· Comprometer a las autoridades responsables de la asignación de recursos para los planes, programas y proyectos de prevención integral del consumo de sustancias psicoactivas.
IV.- FUNDAMENTOS DEL PROYECTO DE LEY
Seguidamente se analizarán los principales aspectos que contempla el proyecto de ley.
1. SISTEMA NACIONAL DE PREVENCIÓN INTEGRAL
Al crear el sistema, además de las justificaciones y objetivos señalados anteriormente, se pretende involucrar al sector oficial comprometido en la prevención integral con las organizaciones, asociaciones y grupos de la sociedad civil, ejecutoras de acciones de prevención, tratamiento y reinserción social, para orientar una acción conjunta que le permita al país construir una cultura permanente de prevención integral del consumo de sustancias psicoactivas.
El proyecto hace especial énfasis en la necesidad de considerar la prevención integral del consumo de sustancias psicoactivas como prioridad nacional, lo cual implica un compromiso real de todos los colombianos y una política de Estado.
El Sistema permitirá implementar planes, proyectos, programas y estrategias de prevención integral con el propósito de reducir el consumo de sustancias psicoactivas, mediante acciones eficientes y eficaces entre el Estado y la sociedad civil.
2. PERMANENCIA DEL PROGRAMA PRESIDENCIAL RUMBOS.
Adscribirle funciones permanentes al Programa Presidencial RUMBOS en el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República obedece a la necesidad de encausar los esfuerzos del Estado para especializar el tratamiento del tema del consumo de sustancias psicoactivas. De esta manera, se podrá hacer frente a uno de los problemas más graves que afectan a la sociedad colombiana.
El Programa Presidencial RUMBOS en el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República permitirá a la administración pública tener unidad de criterios frente a múltiples organismos, entidades oficiales y no gubernamentales que tienen como objetivos ya sea la prevención del consumo de sustancias psicoactivas, como el tratamiento, la rehabilitación o la reinserción social en los diferentes ámbitos territoriales.
El Programa Presidencial RUMBOS será organizado de tal manera que le permita funcionar adecuadamente como órgano rector de orientación y gestión, asegurando la continuidad de los programas y la posibilidad de tener políticas de Estado que le garanticen a la sociedad colombiana contar con un permanente trabajo coordinado frente al consumo de sustancias psicoactivas.
3. CONSEJO NACIONAL DE PREVENCIÓN INTEGRAL
El proyecto establece un Consejo Nacional de Prevención Integral encabezado por el Presidente de la República o su Delegado y conformado por representantes del sector público y de la sociedad civil. En cuanto al primero, contará con la participación de los ministros de Educación, Comunicaciones, Salud, Trabajo, Interior, Justicia y del Derecho; los directores del Programa Presidencial RUMBOS y del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar -ICBF.
Los ministros, el director del Programa Presidencial de Prevención y el director del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, tienen actualmente responsabilidades con la prevención integral, razón por la cual su participación en el Consejo permitirá unificar criterios para definir políticas en esta materia.
Así mismo, para que el Sistema pueda operar, es vital la representación de los alcaldes, a través del presidente de la Federación Nacional de Municipios, organización que reúne a la mayoría de ellos. En los municipios, dada la diversidad de regiones y culturas, se presentan múltiples problemas asociados al consumo de sustancias psicoactivas que requieren ser atendidos. De ahí que, respetando su autonomía, se necesita que los alcaldes se comprometan e impulsen los proyectos, planes, programas y estrategias que se adopten.
En lo referente a la participación de la sociedad civil, las razones son las siguientes:
La representación de la comunidad académica a través del titular de la rectoría de una universidad, delegada por ASCUN, pretende que en la formación de los futuros profesionales se maneje el tema de la prevención integral consumo de drogas, teniendo en cuenta que el problema en el sector universitario requiere fijar políticas claras para prevenirlo.
El representante de los medios de comunicación tendrá un papel fundamental, teniendo en cuenta la presión social que se ejerce a través de los medios masivos y las profundas repercusiones, en los niños y jóvenes, de los mensajes que se reciben permanentemente a través de ellos. Por esto las estrategias que se tracen para una correcta utilización en búsqueda de una prevención integral exige de la participación activa de este sector.
Es importante para el cumplimiento de los objetivos del Sistema, la vinculación de un representante de las entidades que ofrecen programas de tratamiento y reinserción social de consumidores de sustancias psicoactivas ; con el fin de contar con sus experiencias, sus propuestas y su visión sobre el problema y la forma de afrontarlo.
El representante de las Administradoras de Riesgos Profesionales (ARP), que asumen los efectos de múltiples situaciones derivadas del consumo de sustancias psicoactivas, desde su perspectiva de salud ocupacional serán un soporte importante para el Consejo.
El representante de las Empresas promotoras de Salud (EPS) será vital como parte fundamental en la prevención.
Por otra parte, el proyecto toma en consideración la importancia de la contribución de la familia en la solución al problema del consumo. Al respecto, en reciente publicación del Programa Presidencial RUMBOS , se trata el tema con una concepción muy particular sobre el significado que tienen para la vida de las personas sus nexos familiares: "Cada uno de nosotros para desarrollarse y lograr las habilidades mínimas que le permitan sobrevivir (como las de hablar, caminar, mantener una relación aunque sea mínima de amistad, alimentarse y comprender su realidad), necesita de otro ser humano con el cual interactuar y estar en contacto por un periodo relativamente largo, el cual varía de acuerdo con la cultura en que se viva:12, 15, 18, incluso más años. Generalmente ello se posibilita y desarrolla en el seno de un espacio de relaciones importantes y significativas que se mantienen a lo largo de los primeros años de vida. A este conjunto de relaciones que la mayoría de las veces tiene lugar con personas con las que tenemos vínculos de consanguinidad o parentesco, aunque no necesariamente, lo llamamos familia. Hoy en día se reconoce que pueden existir diferentes combinaciones: parentesco, amistad, enseñanza, mutuo apoyo, techo, seguridad...
Es en este núcleo primigenio y fundamental donde se ejerce una influencia vital e imperecedera en el desarrollo de sus integrantes. La manera como un recién nacido, a medida que crece aprende la forma de vivir y establecer contactos y relaciones para toda la vida, depende de la historia y evolución de estas relaciones incluso desde antes del nacimiento"
Adicional a lo anterior, las asociaciones de padres de familia, desde la expedición de la ley 115 de 1994, vienen contribuyendo de manera significativa en las instituciones educativas y por lo tanto se ha considerado necesaria su presencia en el Consejo Nacional de Prevención Integral.
4.ESTUDIOS E INVESTIGACIONES ESPECIALIZADOS.
El proyecto de ley busca que el Programa Presidencial Rumbos, la Comisión Nacional de Investigación, la Agencia Colombiana de Cooperación Internacional y con Centros de Investigación e Instituciones de Educación Superior impulsen la celebración de convenios con el objeto de orientar, promover, asesorar, fomentar y realizar investigaciones y programas de estudios especializados en materia de prevención integral del consumo de sustancias psicoactivas. De esta manera se promoverá el estudio de las diferentes manifestaciones de la droga, pues el tema del consumo de sustancias psicoactivas requiere de permanente investigación para orientar los planes y programas. Colombia deberá asistir a los encuentros internacionales con propuestas suficientemente respaldadas en rigurosas investigaciones.
Vinculación de las Instituciones de Educación Superior -IES- al Sistema de Prevención Integral
Con el proyecto de ley se promover que las Instituciones de Educación Superior ofrezcan y desarrollen programas sobre prevención integral en particular sobre el consumo de sustancias psicoactivas. Tales programas pueden hacer parte de la oferta de educación continuada que desarrollan las instituciones de educación superior.
5. COOPERACIÓN INTERNACIONAL
En materia de sustancias psicoactivas el proyecto de ley establece como responsabilidad del Programa Presidencial RUMBOS, la canalización de proyectos y programas que se pretenda definir con organismos internacionales o con otros países, obviamente en coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores, el cual conserva la dirección de la política internacional como Gobierno nacional. Se busca que Colombia cuente con un ente altamente especializado en el tema.
6. RELACIONES CON EL SISTEMA GENERAL DE SEGURIDAD SOCIAL EN SALUD
El proyecto busca una armonía en las políticas estatales para que conjuntamente con el Ministerio de Salud y el Sistema General de Seguridad Social en Salud, se asuman como prioridad los problemas del consumo de drogas y conexos. Se requiere la especialización en el tema, lo cual implica conocer causas y efectos que trasciendan las afecciones físicas y mentales y que tengan en cuenta el entorno del individuo en cuanto hace referencia a educación, comunicación e información.
El problema de las drogas es suprasectorial y para combatirlo el Sistema Nacional de Salud y el Sistema Nacional de Prevención Integral deben trabajar en coordinación.
7. RELACIONES CON EL SECTOR EDUCATIVO
El proyecto busca que el sector educativo, que presenta una enorme complejidad por el número de organismos que lo integran a nivel nacional y territorial, trabaje armónicamente con el sistema de prevención integral con el objetivo central de formar en los niños y jóvenes una conciencia sobre los problemas socialmente relevantes, en especial el del consumo de sustancias psicoactivas.
De esta manera se cumple el postulado de la Corte Constitucional, que en su sentencia de despenalización del consumo de drogas estimó que si el Estado encontraba indeseable el consumo de drogas, debía educar.
Una forma de asegurar la continuidad y eficacia del cumplimiento de los objetivos en materia educativa está en la formación de los formadores; por esta razón el proyecto contempla para las escuelas normales superiores y para las Facultades de Educación la obligación de incluir en sus planes curriculares la prevención integral, desde luego respetando la autonomía universitaria y de las Instituciones de Educación Superior, con el fin de que el Estado cuente con un mecanismo para hacer realidad el propósito.
Igualmente atendiendo el principio de la autonomía universitaria reconocida por la Constitución Política y por la Ley 30 de 1992, el artículo 22 del proyecto de ley exige el cumplimiento de los objetivos y fines de la educación superior, entre los cuales se destaca la formación integral y el desarrollo de una verdadera concepción de ser humano, que implica la obligación de atender la problemática de las drogas.
Los últimos estudios sobre consumo de sustancias psicoactivas lícitas e ilícitas, realizados por el Programa Presidencial Rumbos (1999-2001) muestran un preocupante incremento en la población estudiantil que exige una respuesta del Estado y de las instituciones educativas, como es el de abocar decididamente el tratamiento de la temática de prevención integral.
8. RELACIONES CON LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Es incontrovertible que el mundo en que viven los niños y jóvenes de este tiempo, está marcado por el rápido avance tecnológico en las comunicaciones, que es obviamente superior a la legislación.
El Sistema Nacional de Prevención Integral requiere utilizar los medios de comunicación para lograr, mediante estrategias motivadoras, la atención de los espectadores no sólo en cuanto al consumo de sustancias psicoactivas sino a los problemas socialmente relevantes a él asociados o conexos.
9. COMPROMISOS Y COOPERACIÓN INTERNACIONAL.
Es necesario que Colombia cumpla con sus compromisos internacionales en la lucha contra las drogas. Uno de ellos es el relacionado con las decisiones tomadas durante la sesión especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada del 8 al 10 de junio de 1998 sobre el problema de las drogas. En ésta se suscribió la siguiente declaración, que se considera importante tener en cuenta dentro de las deliberaciones del proyecto de ley:
V.- "DECLARACIÓN POLÍTICA DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS"
Las drogas destruyen vidas y comunidades, socavan el desarrollo humano sostenible y generan delincuencia. Las drogas afectan a todos los sectores de la sociedad en todos los países; sobre todo, el uso indebido de drogas afecta la libertad y el desarrollo de los jóvenes, que son el patrimonio más preciado de la humanidad. Las drogas constituyen una grave amenaza para la salud y el bienestar de todo el género humano, para la independencia de los Estados, la democracia, la estabilidad de las naciones, la estructura de todas las sociedades y la dignidad y la esperanza de millones de personas y sus familias:
Nosotros los Estados Miembros de las Naciones Unidas,
Preocupados por el grave problema de las drogas que aqueja el mundo, habiéndonos reunidos en el vigésimo período extraordinario de sesiones de la Asamblea General en un espíritu de confianza y colaboración para examinar medidas más intensas para hacer frente a este problema, el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República.
Reafirmamos nuestra determinación y empeño inquebrantables en dominar el problema mundial de las drogas mediante estrategias nacionales e internacionales que reduzcan tanto la oferta como la demanda ilícitas de drogas;
Reconocemos que las medidas de lucha contra el problema mundial de las drogas son una responsabilidad común y compartida que exige un enfoque integral y equilibrado en plena conformidad con los objetivos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y en el derecho internacional, en particular el respeto total de la soberanía y la integridad territorial y el principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados y el respeto de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales. Convencidos de que el problema mundial de las Drogas ha de abordarse en un marco multinacional exhortamos a los Estados que todavía no lo hayan hecho a que pasen a ser parte en los tres instrumentos internacionales sobre la fiscalización internacional de drogas y les den plena aplicación. Igualmente reiteramos nuestro empeño en promulgar y hacer cumplir una legislación y unas estrategias nacionales amplias para poner en vigor las disposiciones de esos instrumentos, velando mediante exámenes periódicos por que las estrategias sean eficaces.
Reafirmamos nuestro apoyo a las Naciones Unidas y a sus órganos de fiscalización, de drogas especialmente, la Comisión de Estupefacientes, como foro mundial de cooperación internacional contra el problema mundial de las drogas, y resolvemos fortalecer su funcionamiento y su gestión;
Nos comprometemos a velar porque la mujer y el hombre se beneficien por igual, y sin ningún tipo de discriminación, de las estrategias encaminadas a luchar contra el problema mundial de la drogas mediante su participación en todas las etapas de los programas y de la formulación de políticas;
Reconocemos con satisfacción el progreso logrado por los Estados, tanto por separado como en colaboración, y mostramos nuestra honda preocupación por los nuevos contextos sociales en los que se produce el consumo ilícito, sobre todo de estimulantes de tipo anfetamínico;
Acogemos con satisfacción los esfuerzos del gran número de personas de toda condición que luchan en diversas esferas contra el uso indebido de drogas y nos sentimos alentados por el comportamiento de la inmensa mayoría de juventud que no consume drogas ilícitas, y decidimos prestar particular atención a la reducción de la demanda, sobre todo apoyando a la juventud y colaborando con ella a través de la enseñanza en la escuela y fuera de la escuela, en las actividades de información y otras medidas de prevención;
Afirmamos nuestra determinación de proporcionar los recursos necesarios para brindar tratamiento y rehabilitación y facilitar la reinserción social a fin de devolver la dignidad y la esperanza a los niños, jóvenes, mujeres y hombres que han caído en la toxicomanía y de luchar contra todos los aspectos del problema mundial de las drogas;
Exhortamos al sistema de las Naciones Unidas e invitamos a las instituciones financieras internacionales, como el Banco Mundial y los bancos regionales de desarrollo, a que incluyan en sus programas medidas de lucha contra el problema mundial de las drogas teniendo en cuenta las prioridades de los Estados;
Pedimos que se establezcan mecanismos regionales o subregionales, cuando tales mecanismos no existan aún, con la ayuda del Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización de Estupefacientes y la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, e invitamos a esos mecanismos a que compartan las experiencias y las conclusiones derivadas de la aplicación de las estrategias nacionales e informen a la Comisión de Estupefacientes sobre sus actividades;
Expresamos profunda preocupación por los vínculos entre la producción y el tráfico ilícito de drogas y la participación de grupos terroristas o de delincuentes y delincuencia transnacional organizada y estamos decididos a fortalecer nuestra cooperación para responder a esas amenazas;
Estamos alarmados por la creciente violencia que se deriva de los vínculos entre la producción y el tráfico ilícitos de armas y drogas y resolvemos aumentar nuestra cooperación para poner freno al tráfico ilícito de armas y alcanzar resultados concretos en esta esfera mediante la aplicación de las medidas pertinentes;
Exhortamos a nuestras comunidades, especialmente a las familias, y a sus dirigentes políticos, religiosos, educacionales, culturales, deportivos, empresariales y sindicales, a las organizaciones no gubernamentales y a los medios de comunicación de todo el mundo, a que fomenten activamente una sociedad libre del uso indebido de drogas, en particular poniendo de relieve y facilitando opciones saludables, productivas y gratificantes distintas del consumo de drogas ilícitas, que nunca debe ser aceptado como una forma de vida;
Decidimos dedicar particular atención a las tendencias de nueva aparición en la fabricación, el tráfico y el consumo ilícito de drogas sintéticas y pedimos que antes del 2003 se promulgue legislación y se establezcan programas nacionales, o se fortalezcan, para poner en vigor el Plan de Acción para combatir la fabricación ilícita, el tráfico y el uso indebido de estimulantes de tipo anfetamínico y sus precursores aprobado en el presente periodo de sesiones;
Decidimos dedicar especial atención a las medidas para la fiscalización de precursores, aprobadas en el presente periodo de sesiones y decidimos además señalar el año 2008 como objetivo para los Estados con miras a eliminar o reducir considerablemente la fabricación, la comercialización y el tráfico ilícitos de sustancias psicotrópicas, comprendidas las drogas sintéticas y la desviación de precursores;
Nos comprometemos a realizar especiales esfuerzos para combatir el blanqueo de dinero vinculado al tráfico de drogas y, en ese contexto, subrayamos la importancia que reviste fortalecer la cooperación internacional, regional y subregional, y recomendamos a los Estados que todavía no lo hayan hecho que antes del 2003 promulguen legislación y establezcan programas nacionales contra el blanqueo de dinero de conformidad con las disposiciones pertinentes de la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas de 1988. Así como que pongan en práctica las medidas para la lucha contra el blanqueo de dinero aprobadas en el presente periodo de sesiones.
Nos comprometemos a fomentar la cooperación multilateral, regional, subregional y bilateral entre las autoridades judiciales y las encargadas de la aplicación de la ley para hacer frente a la delincuencia organizada que comete delitos relacionados con las drogas y realiza otras actividades delictivas conexas, de conformidad con las medidas para promover la cooperación judicial aprobada en el presente periodo de sesiones, y alentamos a los Estados a que para el año 2003, examinen la aplicación de las medidas que sea preciso mejorar;
Reconocemos que la reducción de la demanda es un pilar indispensable del enfoque global para luchar contra el problema mundial de la droga, nos comprometemos a introducir en nuestros programas y estrategias nacionales las disposiciones que se enumeran en la declaración sobre los principios rectores de la reducción de la demanda de drogas, a colaborar estrechamente con el Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas para desarrollar estrategias orientadas a la acción con objeto de coadyuvar en la aplicación de la declaración, y a señalar el año 2003 como objetivo para estrategias y programas nuevos o mejorados de reducción de la demanda de drogas formulados en estrecha colaboración con las autoridades sanitarias, de bienestar social y de aplicación de la ley, y nos comprometemos también a lograr resultados importantes y mensurables en la esfera de la reducción de la demanda para el año 2008".
Reafirmamos la necesidad de adoptar un enfoque global respecto de la eliminación de los cultivos ilícitos para la producción de drogas, de conformidad con lo dispuesto en el Plan de Acción sobre cooperación internacional para la erradicación de los cultivos ilícitos, para la producción de drogas y desarrollo alternativo aprobado en el presente periodo de sesiones, subrayamos la importancia especial que reviste la cooperación en el desarrollo alternativo, comprendida una mayor integración de los sectores más vulnerables que participan en el mercado de drogas ilícitas en actividades económicas legales y viable; hacemos hincapié en la necesidad de programas de erradicación y medidas de represión para combatir el cultivo, la producción, la fabricación y el tráfico ilícitos, prestando especial atención a la protección del medio ambiente; y a este respecto, apoyamos firmemente la labor del Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas en la esfera del desarrollo alternativo;
Acogemos con satisfacción el enfoque global adoptado por el Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas para la eliminación de los cultivos ilícitos y nos comprometemos a colaborar estrechamente con el Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas en la formulación de estrategias con miras a eliminar o reducir el cultivo ilícito del arbusto de coca, la planta de cannabis y la adormidera -amapola- para el año 2008. Afirmamos nuestra determinación de movilizar el apoyo internacional a nuestros esfuerzos para lograr esos objetivos;
Exhortamos a todos los Estados a que tengan en cuenta los resultados del presente periodo de sesiones al formular estrategias y programas nacionales, y a que informen cada dos años a la Comisión de Estupefacientes sobre sus esfuerzos para cumplir las metas y objetivos para el 2003 y el 2008 mencionados anteriormente, y pedimos a la Comisión que analice esos informes con objeto de intensificar el esfuerzo cooperativo para luchar contra el problema mundial de las drogas.
Se trata de promesas nuevas y serias que será difícil cumplir pero que estamos resueltos a que se traduzcan en medidas prácticas y se cuente con los recursos necesarios para garantizar resultados palpables y mensurables; todos juntos podemos hacer frente a esta difícil tarea".
En la reunión mencionada de la ONU se pronunció la denominada Declaración de los Principios Rectores de la Reducción de la Demanda de Drogas. En la cual, se convino la siguiente "Tarea":
Todos los países se ven afectados por las consecuencias devastadoras del uso indebido y el tráfico ilícito de drogas: perjuicios para la salud; una ola de delincuencia, violencia y corrupción; la sangría de recursos humanos, naturales y financieros que en otras circunstancias hubieran estado al servicio del desarrollo social y económico; la destrucción de personas, familias y comunidades; y la desestabilización de las estructuras políticas, culturales, sociales y económicas.
Dado que el uso indebido de drogas afecta a todos los sectores de la sociedad y a todos los países a todos los niveles de desarrollo, las políticas y programas de reducción de la demanda de drogas deben estar encausadas hacia todos los sectores de la sociedad.
La rápida evolución de la situación social económica, unida al incremento de la disponibilidad de drogas y al creciente fomento de su consumo y una mayor demanda, han contribuido a agudizar el problema del uso indebido de drogas a nivel mundial. La complejidad del problema se ha visto agravada por las cambiantes tendencias del uso indebido, la oferta y la distribución de drogas. Se han recrudecido los factores económicos y sociales que hacen a la población, particularmente a los jóvenes, más vulnerables y propensos al consumo de drogas y a conductas arriesgadas vinculadas a las drogas.
Los gobiernos han realizado y continúan realizando intensos esfuerzos a todos los niveles para reprimir la producción, el trafico y la distribución ilícitos de drogas. La forma más eficaz de abordar el problema de los drogas radica en la adopción de un enfoque global, equilibrado y coordinado que abarque el control de la oferta y la reducción de la demanda de modo que se refuercen mutuamente, junto con la aplicación adecuada del principio de responsabilidad compartida. Se advierte hoy día la necesidad de intensificar nuestros esfuerzos de reducción de la demanda y proporcionar recursos adecuados con ese fin.
Los programas para reducir la demanda de drogas deberían formar parte de una estrategia global para reducir la demanda de todas las sustancias que se prestan a un uso indebido. Convendría que esos programas estuvieran integrados entre sí a fin de fomentar la cooperación entre todos los interesados, ofrecieran una amplia gama de intervenciones apropiadas, promovieran la salud y el bienestar social de las personas, familias y comunidades destinatarias y redujeran las consecuencias adversas que el uso indebido de drogas tiene para la persona y la sociedad en su conjunto".
VI.-ESTRATEGIA ANTIDROGAS EN EL HEMISFERIO
También, es necesario analizar los apartes del documento denominado "La ESTRATEGIA ANTIDROGAS EN EL HEMISFERIO" en los cuales se establece lo siguiente:
"Los Países del Hemisferio, en las proximidades del siglo XXI, convencidos de la importancia de los esfuerzos desarrollados por nuestras naciones para hacer frente al os problemas ocasionados por el uso indebido, la producción, tráfico y distribución ilícitos de drogas y sus modalidades conexas; al mismo tiempo admitiendo que es imperativo modernizar y mejorar las estrategias y acciones relacionadas con esta materia, han decidido la formulación de la presente Estrategia Antidrogas, la cual se aplicará sobre la base de los siguientes términos :
El problema de las drogas, que ha venido adquiriendo creciente importancia en el mundo, se manifiesta de manera compleja, cambiante y tiene un alcance global.
Los problemas del uso indebido, la demanda de drogas, la producción, el tráfico y la distribución ilícitos de drogas, incluidas las drogas sintéticas o "de diseño ", siguen siendo graves e interrelacionados. Motivo de especial preocupación son las negativas consecuencias que conllevan las drogas ilícitas y demás sustancias controladas, así como los delitos conexos, en la medida que constituyen una seria amenaza para la salud e integridad de la persona humana y para el normal desarrollo de los pueblos, al tiempo que imponen enormes costos sociales, económicos y políticos a los Estados.
También merecen atención el uso indebido de sustancias psicoactivas lícitas, como el alcohol, el tabaco, los psicofármacos y los inhalantes, que son comprobadamente peligrosos para la salud.
Los países del Hemisferio manifiestan para su preocupación por las tendencias que favorecen la aceptación del uso indebido de drogas, en consideración a los graves problemas que son inherentes a dicho uso. El control de las drogas ilícitas debe ser parte de una política integral que, además de prevenir el consumo y contribuir a la rehabilitación de afectados, asegure por medio de la legislación adecuada, la no disponibilidad de éstas y la correspondiente sanción a los responsables de las actividades ilícitas.
Los Estados del hemisferio reconocen, ante la complejidad y globalidad del problema, la necesidad del fortalecimiento de la cooperación internacional y de una constante revisión y perfeccionamiento de las políticas nacionales, teniendo en cuenta las particularidades con que se manifiesta el fenómeno en cada país.
A los efectos de facilitar y dar coherencia a las actividades Antidrogas, los países del Hemisferio convienen en la importancia de la acción de las respectivas comisiones nacionales de control de las drogas situadas a un alto nivel político cuya finalidad es la de coordinar la planificación y ejecución y la ejecución de los respectivos planes nacionales Antidrogas que incluyan, entre otras, prevención, tratamiento, asistencia, desarrollo alternativo y aplicación de la Ley.
La Estrategia Antidrogas en el Hemisferio contempla el problema de las drogas desde una perspectiva global y multidisciplinaria. Todos los países del hemisferio reconocen que comparten la responsabilidad de asegurar que se aborden todos los aspectos del fenómeno de manera integral y equilibrada, teniendo en cuenta sus capacidades y recursos nacionales disponibles. Las medidas que se sugieren se desarrollarán teniendo presente el contexto socioeconómico y cultural en el cual tienen lugar y en estricta observancia en el orden jurídico interno de los países del hemisferio.
REDUCCIÓN DE LA DEMANDA
Los países del Hemisferio reconocen que el uso indebido de drogas constituye una grave amenaza a la vida y la salud, no sólo de quien consuma sino también para la comunidad en general. La forma en que haya evolucionado este problema demuestra que la reducción de la demanda debe ser un componente clave de las políticas para hacer frente al problema.
La demanda sigue siendo una poderosa fuerza que impulsa la producción y el tráfico de drogas. Cada país de la comunidad global tiene la responsabilidad de abordar el tema de la demanda y disminuir este incentivo. Los países de los Hemisferios reconocen la necesidad de continuar considerando la reducción de la demanda como una prioridad de la política Antidrogas, que comprenda programas integrales de reducción de la demanda y de aplicación de la Ley.
Entre otros elementos esenciales de los programas integrales de reducción de la demanda, se considerarán, la investigación, la prevención, el tratamiento, la rehabilitación, la reinserción social, el desarrollo de programas, la educación, la capacitación, la acción comunitaria, la elaboración de políticas y la aplicación de medidas orientadas a crear una mayor conciencia social en contra del consumo de drogas y alentar a quienes no consumen para que no lo hagan.
Los programas nacionales de reducción de la demanda tendrán en cuenta las condiciones culturales, sociales y económicas de los grupos de población los cuales se dirigen. De igual forma fomentarán el diálogo con instituciones de enseñanza e investigación y con organizaciones no gubernamentales, a fin de lograr una mejor comprensión de las tendencias y manifestaciones del problema de la demanda de drogas y su evolución en el tiempo, así como la posibilidad de emplear criterios científicos para medir los resultados de las estrategias desarrolladas.
También deberían considerar la promoción de espacios de participación ciudadana, la difusión sobre los efectos nocivos del consumo de drogas a través de los medios masivos de comunicación y el tratamiento y rehabilitación de drogadictos, así como otras medidas alternativas. Los países podrán solicitar asistencia ala OEA /CICAD y al PNUFID para el desarrollo de programas y estrategias de reducción de la demanda, así como para el desarrollo de sistemas de base científica que les permita conocer las dimensiones y tendencias del fenómeno de la demanda y evaluar los resultados de las estrategias adoptadas.
En tal sentido los países fortalecerán sus programas de educación preventiva para reducir el consumo, los niveles de dependencia y las consecuencias del uso de drogas. La elaboración de programas eficaces de prevención depende de una estrecha colaboración, consulta y asociación con la comunidad. Dichos programas estarán especialmente dirigidos a los grupos de alto riesgo.
La recolección, el análisis y la difusión de información son componentes importantes de la reducción de la demanda y sirven para identificar los grupos de alto riesgos, sus características y necesidades, los obstáculos a la prevención y el tratamiento y las tendencias emergentes.
El tratamiento y la rehabilitación proporcionan a los consumidores de drogas los medios para romper con el uso indebido y vivir vidas más libres, saludables y productivas. Y constituyen un deber ético de la sociedad en general.
Cada país deberá realizar un esfuerzo especial para compartir con otros su experiencia y conocimientos en este campo con el fin de optimizar los programas de reducción de la demanda en el Hemisferio".
De los Honorables congresistas, | | | | Proyecto1 | Proyecto2 | Congreso | Congreso2 | Congreso3 | |
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